En este articulo queremos ayudarte a elegir correctamente la impresora más rentable en función de los costes de mantenimiento, estrategia de ahorro en la impresión.
Que es el TCO – Coste total de propiedad
En este articulo queremos ayudarte a elegir correctamente la impresora más rentable, con el fin de fomentar el ahorro en la impresión, y para ello es necesario conocer el TCO. Es el acrónimo de Total Cost Ownership, es decir el coste total de una propiedad adquirida. Cuando tenemos la necesidad de comprar una impresora, solemos fijarnos en las prestaciones que tienen cada una en función de nuestras necesidades, y el precio de compra, pero no tenemos en cuenta el coste que va a suponer mantener esta impresora en funcionamiento durante el tiempo que nos vaya a acompañar.
Para realizar una compra inteligente a la hora de adquirir una impresora, es fundamental tener en cuenta el coste de los consumibles de la misma, así como el número de páginas que imprimen. También es importante tener en cuenta a la hora de elegir tu impresora, si hay disponibilidad de comprar consumibles de alta capacidad o en formato XL, ya que estos suelen imprimir el doble de páginas que uno de capacidad normal, por un coste poco mayor, y de esta manera seguimos fomentando el ahorro a la hora de imprimir.
Vamos a estimar el TCO
Si queremos saber cuánto nos va a costar una impresora durante el periodo de vida, con el fin de potenciar el ahorro en los costes de impresión, tenemos que estimar el número de páginas que necesitamos imprimir, por ejemplo 100 páginas al mes, y estimar la duración de esta impresora, por ejemplo 3 años (36 meses).
Una vez tengamos estos datos, buscaremos el número de páginas que imprimen los cartuchos que utiliza esta impresora, y el coste de los cartuchos. Volvemos a poner un ejemplo, en este caso de una impresora láser monocromo. El precio del cartucho es de 85 euros, y el fabricante estima que el rendimiento del mismo es de 2500 páginas.
Pues bien, con estos datos solo tenemos que hallar el coste por página de los consumibles, que se obtiene de dividir el coste del cartucho entre el número de páginas que el fabricante asegura que imprime, multiplicar el resultado por el número de páginas que se van a imprimir durante los 3 años, y sumar el coste de la impresora. En nuestro ejemplo sería de la siguiente manera: 85/2500= 0,034 x 3600 = 122,40 Eur + coste impresora.
Consejos imprescindibles – Cobertura de página
Cuando el fabricante de impresoras nos facilita la estimación de páginas que imprime un cartucho, lo hace teniendo en cuenta una cobertura del 5%, es decir como si imprimiésemos por página un cuadrado solido del tamaño correspondiente a este porcentaje de un folio A4. Esto es equivalente a la impresión de una página de texto en Word de aproximadamente 21 líneas, con una letra tipo Times New Roman de tamaño 12.
Tenemos que tener en cuenta que, si nuestro formato es diferente, usamos negritas, subrayados o nuestros documentos incluyen imágenes o gráficos, la durabilidad del cartucho se va a ver reducida notablemente, no ahorrando en la impresión.
A continuación os dejamos un ejemplo de impresión al 5%, según la norma ISO de 2006 ISO/IEC 24711.

Consejos imprescindibles – Tipos de papel
Si bien en las impresoras láser no afecta tanto el tipo de papel para el consumo de tóner, es cierto que en las de inyección de tinta esto es muy relevante. Según el gramaje de papel que utilicemos, así como el tipo, ya sea satinado, brillo o mate, la absorción del mismo va a influir en la cantidad de tinta que vamos a necesitar para una impresión de calidad. Por este mismo motivo, hemos de configurar correctamente el tipo de papel a la hora de imprimir, ya que la impresora tiene que saber la cantidad de tinta que necesita a inyectar, para obtener una optima calidad de impresión. En estos casos, la durabilidad de los cartuchos va a estar muy lejos de la estimación del fabricante, y es otro dato importante a tener en cuenta.
Consejos imprescindibles – Mantenimiento de los cartuchos
Los cartuchos de tinta suelen llevar incorporados los inyectores, de modo que cada vez que cambiamos uno, también estamos renovando gran parte del sistema de impresión. Ahora bien, cuando llevamos un tiempo sin utilizar la impresora, la tinta residual que ha quedado sobre los inyectores tiende a secarse (sobre todo en verano), de modo que cuando volvemos a utilizarla tendremos que realizar una limpieza de inyectores. Este es el proceso donde más tinta vamos a derrochar, ya que para realizar la limpieza, la impresora suelta a presión tinta a través de los cabezales, intentando de esta manera desobstruirlos. Además, esta tinta va a parar a un depósito residual que en el proceso de tratamiento una vez finalizada la vida útil de la máquina, habrá que gestionar correctamente, incrementando los costes medio ambientales de este proceso.
Por otro lado, cada vez que realizamos una limpieza de inyectores, la impresora nos va a solicitar que hagamos una alineación de los cabezales y como no, otro coste adicional…
¿Qué debemos hacer? Es sencillo, tendremos que realizar alguna impresión periódica, con el fin de evitar esta sequedad en los cartuchos, ya que como hemos comentado, este proceso además de consumir mucha tinta, genera un coste para el medio ambiente. Os puedo recomendar realizar una alineación de cabezales, para de esta manera asegurarnos que estamos utilizando la mayoría de los inyectores.
Curiosidades – Tipografías diseñadas para el ahorro en la impresión
¿Sabias que hay una tipografía creada exclusivamente con el fin de ahorrar tinta? Se llama Ecofont, y a pesar de que a simple vista nos pueda parecer una fuente más, si la observamos con una lupa de aumento podremos observar que no está completamente rellena, sino que deja microscópicos píxeles sin rellenar.
Por otro lado encontramos dos tipografías que, sin haber sido diseñadas para el ahorro de consumibles de impresión, también tienen la particularidad de ser más económicas a la hora de imprimir, estás son Times New Roman y Calibrí.
Curiosidades – Cartuchos incluidos con tu impresora nueva
Tema complicado de redactar sin zarandear a nadie, pero vamos a intentar ser lo más objetivos posible. Cuando compramos una impresora, el fabricante suele incluir un juego de cartuchos (en el caso de ser a color), o un solo tóner (monocromo). Nosotros adquirimos la impresora con el convencimiento de que trayendo los cartuchos, estaremos un tiempo sin tener que comprar de nuevo, pero no es así.
Antiguamente cuando teníamos que comprar una juego de cartuchos para una impresora que ya tenía bastante uso, estábamos convencidos de lo interesante que era comprar una nueva, ya que venia con cartuchos nuevos, y encima actualizábamos nuestra impresora como estrategia de ahorro en la impresión, pero eso no duró mucho.
Los fabricantes decidieron dotar a los nuevos equipos con cartuchos de una capacidad inferior a los que compramos, ya que su beneficio se encuentra en la venta del consumible, y no de la impresora. A estos cartuchos los han dado muchos nombres, Starter, Introductory, Setup… No suelen superar el 50% de capacidad respecto al cartucho de capacidad normal que tendremos que adquirir y en ocasiones, no llegan al 25%…!!
